El año 2018, el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social a través de la AESAN,  junto a varios sectores de la alimentación, presentó un plan para la mejora de la composición de varios tipos de alimentos y bebidas, en línea con las nuevas exigencias del consumidor y las tendencias de la Unión Europea, con el fin de facilitar las opciones más saludables.

 

Dicho Plan recoge los compromisos de reformulación de varios tipos de alimentos y bebidas de consumo habitual en niños, jóvenes y familias y se centra en la reducción de azúcares añadidos, sal y grasas saturadas.

 

La AESAN acaba de realizar la evaluación intermedia de dicho Plan. Para ello se ha realizado un estudio de composición en el que se ha recogido datos de la información nutricional obligatoria en la etiqueta y de determinaciones analíticas en un conjunto de muestra de 390 productos de las subcategorías de alimentos acordadas en el Plan para conocer el contenido de azúcar, sal y grasa respecto de las reducciones acordadas, y así estimar si se están alcanzando los objetivos del plan.

 

Teniendo en cuenta que en este punto es solo orientativo, ya muestra avances en el cumplimiento de las medidas acordadas, y más concretamente, en el 45,5% de los objetivos de reducción (35 de los 77 objetivos). También se ha visto algún problema técnico y alguna desviación que se han discutido y aclarado en las Comisiones de Seguimiento de cada Convenio del Plan. Esta evaluación intermedia del Plan proporciona una visión general del proceso, de cómo está funcionando, a falta de los resultados finales.

 

 

Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas 2020